Usted está aquí

Libro del maestro Jesualdo Sosa rescata el valor de la expresión en la Educación Primaria

Publicado: 
28/08/2019

190828_01.jpg

El maestro uruguayo Jesualdo Sosa (1905-1982) fue un educador referente cuya obra e ideas han pasado bastante desapercibidas en nuestro país. La edición por primera vez en Uruguay de “La expresión creadora del niño” (1950), ofrece la posibilidad de adentrarse en algunas de sus propuestas pedagógicas más originales, sustentadas en su experiencia como educador.

Jesualdo Sosa realizó su primera experiencia docente en la Escuela Experimental Nº 1 de Montevideo, y registró en el libro “Milagro en la escuela” sus vivencias en una escuela rural de Canteras del Riachuelo en el departamento de Colonia.

“La expresión creadora del niño” (1950) forma parte de la Colección Pedagogía Nacional promovida por la Dirección Sectorial de Planificación Educativa (DSPE) del CODICEN de la ANEP, el Consejo de Formación en Educación (CFE) y por la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE).

El libro recorre en quince capítulos demostraciones de “la contradictoria pedagogía, por cuya razón esta ni transmite conocimientos ni desentraña la expresión del niño”, el problema de lo individual y lo social, y realiza un tratamiento general de las aptitudes infantiles.

También estudia la expresión en su complejidad desde la palabra y la imagen, el lenguaje gráfico y el dibujo, las formas plásticas, el juguete y el ritmo a través del movimiento y la música.

En la introducción Jesualdo Sosa dejó escrito su deseo de que “a través de sus páginas se de respuesta a muchas preguntas pedagógicas que aún no se han formulado. Creo que es Wilde quien dice que hay obras que esperan y que si no se las comprende durante mucho tiempo […] es porque ellas aportan respuestas a cuestiones que no se habían planteado, pues la pregunta suele llegar terriblemente después de la respuesta”.

190828_02.jpg

Al rescate de la experiencia

El director de la DSPE de la ANEP, Antonio Romano, valoró este libro como un clásico de la pedagogía nacional. “Jesualdo Sosa fue uno de los maestros que tuvo una destacada actividad como productor de textos de historia de la educación, pedagogía y literatura. Es una persona que desarrolló múltiples facetas y puso en conexión distintos campos, y en la educación está bastante olvidado”, afirmó.

Para Romano, Sosa se define maestro y desde ahí produce su teoría y dialoga con la producción pedagógica contemporánea, estética y filosófica.

“Jesualdo fue un rebelde. El gesto que lo constituye como maestro es un acto de rebeldía contra su maestro de la escuela, Pascual. Él lo describe como una persona tosca, torpe y déspota, que en lugar de permitirle ser lo que era de niño, lo coartaba”, expresó.

Su experiencia como maestro finalizó en la década del treinta, cuando fue destituido por las autoridades de Primaria durante la dictadura de Gabriel Terra a raíz de la publicación de “Vida de un maestro”, una novela autoreferencial que remitía a su experiencia en la escuela rural de Canteras del Riachuelo.

Romano destacó que el legado de Jesualdo Sosa reivindica la responsabilidad social de los educadores. “El acto educativo implica un compromiso con una manera de ver el mundo. Esto no quiere decir negar la pluralidad de perspectivas, pero sí reconocer que existen visiones que tienden a favorecer esas pluralidades”, manifestó.

“En la educación hay una memoria muy fuerte que aún no ha sido sistematizada. Los maestros y los docentes son conscientes de que hay una cantera muy rica en el campo de la educación, para apropiarse y pensar los problemas del presente. Sin embargo, se ha construido una oposición entre dos maneras de pensar el cambio: quienes creen que todo lo bueno está en el pasado, y quienes creen que todo está afuera. Hoy necesitamos adoptar una mirada más equilibrada, y reconocer que muchos de los problemas que tenemos ya habían sido por lo menos pensados”, reflexionó.

 

 

Banners MasCerca 2.jpg

 

Agenda