Usted está aquí

Personas sordas y oyentes se integran desde la educación en el Centro 4 de adultos

Publicado: 
17/05/2019

190517_01.jpg

El Centro 4 dependiente de la Dirección Sectorial de Jóvenes y Adultos (DSEJA) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), funciona como escuela para personas sordas o con hipoacusia; también se imparten clases mixtas con estudiantes que oyen. 

En el Centro 4 de la DSEJA se realizan talleres de carpintería, tallado en cuero, comunicación, entre otros. Se alfabetiza tanto a alumnos sordos como oyentes, cada uno en sus respectivas lenguas. 

Además, se acompaña a los estudiantes que quieren finalizar sus estudios formales con el Programa Uruguay Estudia (PUE, dispositivo de la ANEP) brindando clases semestrales.  

El 50 % de la población estudiantil en el Centro 4 es sorda o tiene una disminución de la sensibilidad auditiva (hipoacusia). A pesar de que allí se trabaja para alcanzar la autonomía, no se puede dejar de resaltar que estos índices solo son la “punta del iceberg”. 

Para ello la alfabetización, el correcto uso de la lengua de señas y la sensibilización de la población es fundamental. El mecanismo de inclusión desde el que se trabaja en el Centro 4 es parte de esta estrategia.

Los estudiantes tienen la posibilidad de compartir aulas, recreos e historias de vida con otros pares, sordos u oyentes, y aprender mutuamente sin importar las diferencias del otro.

El cometido es complejo pero satisfactorio, tanto como la vida de estos estudiantes que a pesar de esforzarse para ir a estudiar todos los días teniendo otras obligaciones, luchan para lograr una mejor inserción en el mercado laboral. 

Ese es el caso de Álvaro González, un estudiante oyente que está finalizando el ciclo básico y que también estudia en la clase de lengua de señas. Explicó que se vio disminuido en su propio hogar; sus hijos ya estaban entrando en un nivel más elevado en el área académica y él como padre no podía ayudarlos, esto le brindó la energía que le faltaba para culminar sus estudios y a su vez le abrió el horizonte de posibilidades. Ahora quiere terminar el liceo y estudiar Lengua de Señas en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.

190517_02.jpg

Un edificio modelo

El edificio, ubicado en la calle General Urquiza 3127 -barrio de La Blanqueada- es una vieja casona restaurada, donde funciona la dirección y parte de los salones en los que se imparten clases de carpintería, alfabetización y comunicación. Fuera del recinto, una gran cancha de basquetbol “abraza” el lugar y permite el acceso al anexo: una amplia y moderna instalación de dos pisos con espacios abiertos y salones acondicionados para los talleres. 

Las áreas comunes poseen largas mesas y banquetas donde todos pueden compartir clases y estudiar, en un formato que demuestra el alma del lugar.

Las aulas están dispuestas según la temática del taller: hornos de cerámica, bancos de trabajo, pinceles, artefactos de cocina y hasta mesa para disputar partidas de ajedrez. Todo fluye en el lugar.

El Anexo pertenece a la Escuela Nº 197 destinada a niñas y niños sordos, y a la Escuela Nº 231 para jóvenes con Trastornos del Espectro Autista (TEA) y psicosis infantil. Estos edificios estudiantiles se encuentran al otro extremo del Centro 4. Las instalaciones son utilizadas de 8:00 a 15:00 horas por las escuelas, y desde las 15:00 por el Centro 4.

 

 

Cabezal Memorias 2020 banner gr.jpg