
La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y la Secretaría Nacional de Drogas (SND) presentaron el informe “Líneas de intervención ante situaciones relacionadas con el consumo de sustancias psicoactivas en centros educativos” como política pública a nivel nacional.
Este documento acerca lineamientos para la gestión de situaciones emergentes vinculadas a usos de sustancias psicoactivas por estudiantes en centros educativos de todo el país, que aborda la situación como un acto educativo, desde un enfoque centrado en la promoción de salud integral y el fortalecimiento de las habilidades socioemocionales-psicoafectivas.

“Esto es un muy buen instrumento, es una acción más de las que venimos llevando adelante con la SND. Este trabajo permite que los docentes tengan un perímetro más amplio por dónde empezar a abordar los temas, cómo comentarlo con las familias; cómo pensarlo desde la lógica educativa porque es allí donde están los gurises todos los días y va a haber un adulto presente y disponible para dar cuenta de estas cosas”, expresó en la apertura el presidente de ANEP, Pablo Caggiani.
El consumo de drogas y otras sustancias psicoactivas durante la niñez, adolescencia y juventud produce daños físicos, sociales y de las funciones cognitivas que pueden comprometer el desempeño escolar, y asociarse a un mayor riesgo de sufrir distintas patologías en la edad adulta, explica el informe.

Algunas de las propuestas sugeridas en el documento es el abordaje en un marco de confidencialidad por parte del colectivo de la institución, así como la descentralización de las sustancias psicoactivas frente a la intervención que evite juicios de valor, culpabilización y estigmatización.
En este marco, el enfoque se sustenta en la integridad y dignidad de la persona como sujeto de derecho desde una ética democrática, que contemple también la seguridad e integridad de la comunidad educativa.

Por su parte, el secretario general de SND, Gabriel Rossi, señaló que estos lineamientos “no son un protocolo, sino que la idea de que se llame ‘Línea de intervención’ tiene que ver con la flexibilidad para adaptarse a cada una de las situaciones, que no sea algo estanco porque las realidades son muy variadas. Esto es parte también de un modelo abordaje que lo fuimos construyendo a lo largo de los años”.
Durante la etapa de la infancia y adolescencia, el cerebro se encuentra particularmente susceptible a los efectos nocivos derivados del consumo de sustancias, por lo que su uso aumenta la probabilidad de tener problemas de salud mental, depresión, trastornos de la personalidad, ansiedad, esquizofrenia, entre otras afecciones. También puede descender el rendimiento académico, la asistencia y la experiencia en el centro educativo.
La directora de la Dirección Sectorial de Salud de ANEP, María Laura Rovella, también presente en la apertura, recordó que el documento está disponible para descargar en la web institucional.