
La Dirección Sectorial de Planificación Educativa promovió un espacio de intercambio acerca de la política curricular de la actual administración, a partir de un informe elaborado por la especialista en educación Inés Dussel. El trabajo aporta recomendaciones basadas en el análisis comparado de la realidad de otros países.
Al inicio del seminario denominado “Discusiones sobre la nueva política curricular”, el presidente de la ANEP, Pablo Caggiani, destacó los avances del proceso de revisión curricular emprendido por la actual administración, y afirmó: “ya salimos de la necesidad de revisar y empezamos a entrar en la necesidad de construir”.
El director ejecutivo de Políticas Educativas, Antonio Romano, destacó el aporte de Dussel a la discusión y celebró la reciente aprobación por parte del Consejo de Formación en Educación de sus programas. También anunció que Primaria, Secundaria y UTU se encuentran avanzados en este proceso.
Por su parte, el representante de Unicef Uruguay, Alejandro Retamoso, resaltó la importancia de la revisión curricular para consolidar horizontes comunes y lograr una mayor retención de los estudiantes. “Esta es la continuidad de muchos debates en este sentido. Es importante avanzar en los aprendizajes significativos y de calidad para todos”.

El encuentro tuvo como disertante principal a la especialista en educación Inés Dussel, quien presentó el documento “Lo común y lo diversificado en la Educación Media Superior: aportes comparados para contribuir a la reflexión curricular en Uruguay”. Este trabajo fue elaborado a instancias de la Consultoría para el análisis comparado de la Transformación Curricular Integral de Uruguay en perspectiva internacional, solicitado por Unicef.
Asimismo, esta investigación continúa y amplía las consideraciones presentadas en el documento sobre los perfiles de egreso de la educación Media Superior, en el que la especialista explora la potencialidad de los perfiles de egreso para proveer un horizonte formativo común a todas las modalidades.
En el nuevo análisis, Dussel aborda la cuestión de lo común y lo diversificado desde una perspectiva conceptual y a partir del análisis de tres experiencias latinoamericanas y tres europeas.

Recomendaciones
Dussel dio cuenta que una de las prioridades de la política educativa de la actual administración implica “superar el enfoque competencial preceptivo y excluyente de la EMS y plantear una nueva propuesta de encuadre normativo para la enseñanza en el nivel”.
La investigación incluye una serie de recomendaciones que la académica repasó. Por un lado, aconsejó la adopción de la noción de “horizonte formativo común” como un posible ordenador que contribuya a integrar, de manera horizontal y vertical, la propuesta curricular de la EMS en Uruguay.
En segundo lugar, instó a incorporar las posiciones epistemológicas y éticas de cuidado de lo común, del planeta y de sí mismo como ejes estructurantes del horizonte formativo, haciendo alusión a la autonomía intelectual en la era de la inteligencia artificial, el sostenimiento de perspectivas científicas y humanísticas, el trabajo colectivo para sostener la habitabilidad del planeta, el respeto a la dignidad de la vida y los derechos humanos como pilares de la democracia.

En este sentido, recomendó fortalecer las asignaturas y ponerlas en diálogo. “En un momento en que la autonomía intelectual está en cuestión, es importante que los centros educativos sostengan prácticas de conocimiento más vigorosas”.
Dussel hizo un llamamiento a posicionar a los centros de estudios como ámbitos privilegiados para la experiencia educativa y como un pilar de las infraestructuras de lo común. “Es importante que el trabajo escolar con los saberes se piense desde una dimensión que va más allá de lo escolar y que subraye su contribución a sostener la dimensión colectiva de lo humano, la interdependencia vital y la colaboración para preservar el mundo en que vivimos. Sería deseable que esta preocupación estructurase el trabajo curricular”.
“Darle más fuerza a lo que se quiere ser colectivamente puede introducir una tensión saludable en el sistema educativo, frente al peso que suele tener la inercia que desnivela la relación hacia lo que es”, reflexionó.
Por último, hizo hincapié en la importancia de promover la participación en este proceso, como condición para la sostenibilidad y viabilidad de los cambios propuestos.

Intercambio
Luego de la presentación, Nicolás Alonso, de la División Planeamiento Educativo de la Dirección de Educación Inicial y Primaria, y Damián González, director de Planeamiento y Evaluación Educativa de la Dirección General de Educación Secundaria, compartieron sus impresiones al respecto.
Alonso señaló: “Lo curricular atañe a discusiones que tienen que ver con considerar las condiciones para la enseñanza con la transmisión de ese legado. Eso interpela las formas en que organizamos lo curricular. Si no garantizamos las condiciones de acceso, nuestro sistema educativo no cumple con su mandato fundacional”.
Por su parte, González hizo énfasis en que no existen recetas para afrontar los cambios curriculares y sostuvo que es necesario continuar abatiendo la deserción estudiantil.