
El Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineed) presentó el reporte “La matrícula de la educación obligatoria, proyección de escenarios posibles”, en el que analiza las tendencias y cuantifica la evolución de la matrícula en las próximas décadas.
El trabajo también aporta datos sobre la primera infancia y reflexiona acerca de las consecuencias de la disminución de la matrícula, así como de los retos y oportunidades que enfrenta la educación nacional frente a esta realidad.
Durante la presentación, efectuada en la sede del Ineed, el investigador Hugo de los Campos realizó un repaso al contenido del informe y analizó la proyección de la matrícula.
En este sentido, dio cuenta que entre 2012 y 2024 la matrícula de la educación formal obligatoria disminuyó en 47.000 estudiantes. Asimismo, desde 2024 a 2036, estimó que la caída llegará a los 165.000 alumnos en todos los ciclos, mientras que hasta el año 2041, se observará un descenso más leve.
Frente a esta coyuntura, el investigador enumeró qué aspectos sería deseable que las autoridades tomaran en consideración en el diseño de las políticas educativas. “Adecuar la oferta al volumen de población infantil y adolescente en cada área geográfica, elaborar estrategias específicas para aumentar la cobertura en grupos menos favorecidos, considerar globalmente la oferta educativa, aprovechar, por ejemplo, la capacidad locativa ociosa en un ciclo para ofrecer educación de otro ciclo, y reasignar recursos para mejorar la atención de la primera infancia”, especificó.

Oportunidades y desafíos
Los comentarios del informe estuvieron a cargo de la directora general de Educación Inicial y Primaria, Gabriela Salsamendi, y del asesor en gestión de instituciones educativas privadas, Aníbal González.
Salsamendi afirmó que preguntarse a cuántos estudiantes se atenderá en el futuro, constituye una cuestión clave que permite planificar de manera adecuada.
“Sabemos que este proceso que viene afectando a Primaria, es el que explica que cada cohorte que ingresa es mucho menor que las cohortes que egresan. Esto hace que año a año, uno pueda ver un descenso global de la matrícula de Educación Inicial y Primaria, lo que representa un gran desafío”, reflexionó.
La directora general consideró que los sistemas educativos suelen ser muy buenos expandiéndose, pero no replegándose. “Sin embargo, creemos que esto constituye un enorme desafío y a la vez una gran oportunidad que implica pensar en escuelas distintas”.

De este modo, celebró los esfuerzos de ampliación del tiempo educativo. “Tener menos niños en los edificios implica una mayor capacidad locativa. En marzo de este año transformamos 17 escuelas”.
También resaltó el compromiso para con la universalización de la educación para los niños y niñas de 3 años. “Por último, continuamos trabajando en el tamaño medio de grupo. En Inicial tenemos 17,7 estudiantes promedio por grupo y en Primaria 20,6”.
“Estos números facilitan y promueven algo que es clave para mejorar los aprendizajes, que es la personalización de las estrategias de enseñanza. Es una intención de esta Administración seguir reduciendo el tamaño de los grupos”, sostuvo.
Por otro lado, explicó que si bien existe un problema con la matrícula, “también es cierto que no todos los niños estaban yendo todos los días y los fuimos a buscar y generamos experiencias nuevas en las escuelas, para que esos niños y niñas se sintieran atraídos por las experiencias escolares, y se generaron sistemas que reportan las inasistencias a las familias”.

Mayor inversión
González se refirió al impacto y a la velocidad con la que se produjo el descenso de la matrícula. “Es un choque sistémico de un 40% de caída en 10 años, no hay evidencia de que haya ocurrido una caída similar en el mundo en tan poco tiempo como la de Uruguay, Argentina y Chile. El sector privado educativo vivirá situaciones muy complejas en los próximos años”.
No obstante, destacó que si se mantuviera la inversión por alumno en la educación pública, solo por la disminución de alumnos en el sistema, “sería como haber aumentado el PBI en la educación a 6,17% de inversión”.
Al cierre del encuentro, el presidente de la Comisión Directiva del Ineed, Martín Pasturino, expuso cuáles son a su entender las políticas clave que deben ser llevadas adelante para afrontar esta realidad, y que en la actualidad se desarrollan. “La universalización de Inicial, la extensión del tiempo educativo y las becas para sostener la matrícula de educación Media”.
Además, dio cuenta de un estudio finlandés, que plantea la hipótesis de que si se aumenta la inversión en la mejora del sistema educativo, también aumenta la productividad que compensa el impacto de la caída de la población en el sistema económico.