
Estudiantes de las escuelas de basket de Canelones Oeste vivieron una experiencia diferente fuera del aula: invitados por la Federación Uruguaya de Basketball alentaron a la selección celeste durante los partidos de las Eliminatorias para el Mundial de Catar 2027, disputados en el Antel Arena frente a Bahamas y Puerto Rico.
La iniciativa, que se desarrolló en el marco de la Ampliación del Tiempo Educativo (ATE) que impulsa la Administración Nacional de Educación Pública, permitió que 25 estudiantes del Liceo n.° 3 de Las Piedras “Obelisco-Batalla de las Piedras” asistieran por primera vez a un partido profesional de basketball.
“Es mi primera vez que veo un partido de basketball profesional y siento que, junto al liceo y el equipo de básquet de Juventud de Las Piedras, que estén haciendo esto en conjunto me encanta. Deberían hacerlo en más liceos”, contó Brian, estudiante de 16 años.

La propuesta busca trascender la práctica deportiva y generar espacios de encuentro, convivencia y aprendizaje. A partir del trabajo conjunto entre los coordinadores de ATE y la Fundación Pro Basketball Canario, los estudiantes pudieron conocer de cerca una instancia de competencia profesional y compartir una experiencia significativa junto a sus compañeros.
Las escuelas de basket funcionan en el Liceo n.° 3 de Las Piedras, el Liceo 18 de Mayo y la Escuela Técnica Vista Linda, con el apoyo del Municipio de Las Piedras. Allí se conformaron equipos femeninos y masculinos que promueven el acceso al deporte y generan oportunidades de formación física, social y educativa dentro de los centros.
Para Maryelena Porto, coordinadora de la Unidad Coordinadora Departamental de Integración Educativa (UCDIE) de Canelones Oeste, uno de los principales aportes de la propuesta está en la convivencia que se genera entre los estudiantes.

“Lo principal es la convivencia y poder pensar en que los estudiantes se quedan en el centro educativo compartiendo desde el disfrute, entre estudiantes de distintas clases, chicas y varones, todos juntos, y habitar el liceo desde otro lugar”, señaló.
La experiencia también es valorada por los propios estudiantes. Ignacio, que cursa quinto año, participa del taller y destaca la exigencia de los entrenamientos, que compara con la de un equipo profesional.
“Está bueno porque da disciplina; aprendés a comunicarte en equipo, hay que tener paciencia con los demás y con uno mismo, así como respeto. Da la posibilidad de aprender algo más, aparte de las materias”, expresó.

A través de propuestas como esta, la Ampliación del Tiempo Educativo busca ampliar las oportunidades de aprendizaje y fortalecer la experiencia de vida de los y las estudiantes. La práctica deportiva se convierte así en una herramienta para promover hábitos saludables, bienestar, convivencia y valores como el respeto, la responsabilidad y el trabajo en equipo.
El objetivo es que más estudiantes puedan encontrar en la educación espacios para aprender, compartir y desarrollar nuevas habilidades, también a través de experiencias que trascienden el aula.