
El 40° aniversario del Jardín de Infantes rural n.°237 de la localidad Los Cerrillos (Canelones) fue celebrado con su nominación “Enriqueta Compte y Riqué”, en homenaje a la maestra que dejó un enorme legado como pionera de la educación inicial y preescolar en el país y América Latina.
La comunidad educativa se reunió en el jardín, ubicado en el kilómetro 31.500 de la ruta 36, para celebrar junto a las infancias la nominación de quien fue fundadora del primer jardín de infantes público de Uruguay en 1892.

“Hay que agradecer a Enriqueta por hacer el primer jardín”, dijo un niño de nivel cuatro que formó parte de una obra de teatro que representó su historia de vida, trayectoria y legado.
En la apertura, la directora del centro educativo Verónica Volonté realizó un recorrido histórico por las cuatro décadas del centro educativo: “Es un honor trabajar en esta comunidad que luchó para que poco a poco vaya formando su identidad; hoy se completa. Como colectivo acudimos al legado de mujeres, de defender el derecho a jugar, conocer, crear y ser felices”.

Este año, la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) declaró al 2026 Año Enriqueta Compte y Riqué por su contribución invalorable a la incorporación de la enseñanza preescolar a la educación.
En este sentido, la consejera de ANEP, Elbia Pereira, destacó la labor de esa maestra: “Ella dijo que hay que hacer espacios para permitir que el juego sea el que conduzca los aprendizajes. Canelones oeste crece y merece que siga creciendo con instituciones que abracen y contengan a sus niñas y niños”.

Por su parte, la subdirectora genereral de Educación Inicial y Primaria, Selva Pérez, también acompañó la jornada y dialogó con los más pequeños. Allí recordó la importancia de las intencionalidades y la convicción de todos los actores para que luego de 40 años, el centro educativo siga de puertas abiertas.
El Jardín de Infantes n.°237 recibe a diario a 48 niñas y niños de nivel 3, 4 y 5 que conviven en un entorno rural, donde aprenden lo esencial del contacto con la naturaleza para generar conciencia de su cuidado, respeto y disfrute desde la primera infancia.
“Su metodología nos enseña que el Jardín es un lugar donde el juego es el trabajo más serio de los niños. Ella entendió algo revolucionario para su época y que hoy sigue vigente: los niños aprenden jugando. Enriqueta nos dejó como legado mirar a los niños de primera infancia con respeto, personas capaces, curiosas y protagonistas”, recordó Volonté.

Compte y Riqué nació en España en 1866 y luego se radicó en Uruguay, donde se formó en Magisterio. Inspirada en el pensamiento de José Pedro Varela, realizó estudios en la educación preescolar con métodos que resaltaban el individuo y la creatividad de las infancias. Una de sus reflexiones más destacadas fue: "Se debe dejar crecer, dejar pensar, dejar hacer, y no intervenir contra el crecimiento, el pensamiento y la acción”.