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Primeros resultados del Muestreo de Saberes en contextos de privación de libertad

Acompañar e identificar saberes para generar nuevas oportunidades es el propósito que orienta el diagnóstico de alfabetización que viene realizando la Dirección de Educación de Jóvenes y Adultos en distintas unidades penitenciarias, en el marco de una campaña interinstitucional a nivel nacional. 

La evaluación, que tiene lugar como parte de la Campaña de Alfabetización en Contextos de Privación de Libertad coordinada por la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), tiene por objetivo implementar propuestas de alfabetización en las unidades, promover el ejercicio del derecho a la educación, y fortalecer las trayectorias educativas de estas personas.

Luego de haber realizado diagnósticos de alfabetización en la Unidad n.°4 de Santiago Vázquez y en la Unidad n°.3 Penal de Libertad, ahora fue el turno de la Unidad n.°1 de Punta de Rieles, donde fueron relevados los conocimientos de 76 personas. 

En esta ocasión, técnicos de Jóvenes y Adultos de ANEP aplicaron y corrigieron las pruebas para conocer los distintos niveles de apropiación de la lectura y la escritura de estos 76 privados de libertad, instancia de la que participaron Elbia Pereira y Carolina Pallas, consejeras de Codicen, quienes se hicieron presentes para brindar su apoyo a los estudiantes.

Los resultados preliminares muestran múltiples posibilidades de avance. De las 76 pruebas realizadas, 38 personas alcanzaron el nivel 4, el de mayor desempeño. Aquí se ubican quienes realizan gran parte o la totalidad de la prueba, desarrollan lectura parcial, global y producen textos con significado.

Además, 19 personas se ubicaron en el nivel 3, caracterizado por prácticas de oralidad, lectura y escritura que permiten una comunicación parcial. Otras 13 personas alcanzaron el nivel 2, donde se identifican indicios de procesos de adquisición de la lectura y la escritura, mientras que seis personas se ubicaron en el nivel 1, correspondiente a conocimientos escasos o incipientes en estas áreas.

“Actualmente, ninguna de las personas que se presentaron a la prueba están vinculadas a una propuesta educativa”, afirmó la directora de Jóvenes y Adultos, Mónica Grosso, y agregó: “Por ejemplo, algunas personas declararon que no sabían leer ni escribir y que por eso no podían hacer la prueba, sin embargo, la terminaron haciendo, con sus formas, limitaciones y capacidades. Se dio todo ese proceso en la instancia de la prueba”, contó.

“Nunca se sabe el alcance de las acciones. A veces esto puede generar una motivación para la reinserción. Una prueba que comienza como diagnóstico puede convertirse en algo mucho más grande. El primer paso para recuperar la confianza, fortalecer la autonomía y volver a mirar la educación como una posibilidad”, explicó Grosso.

A partir de los resultados, ANEP proyecta intervenciones pedagógicas diferenciadas. Quienes alcanzaron el nivel 4 podrán participar de tutorías entre pares, con el objetivo de avanzar hacia la acreditación de la educación primaria. 

Para los niveles 1, 2 y 3 se prevén procesos de alfabetización con docentes, orientados al fortalecimiento de la oralidad, la lectura, la escritura, la comprensión y la autonomía.