
La evaluación internacional de estudiantes PISA 2025 realizada en nuestro país a una muestra conformada por 6.500 estudiantes de 15 años, evidenció una mejora en el área de Ciencias y estabilidad en Matemática. En lo que refiere a la Lectura, se registró un leve descenso en el puntaje obtenido.
La Dirección Sectorial de Planificación Educativa de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) presentó el informe de resultados de Uruguay en la evaluación internacional de estudiantes PISA 2025. El trabajo analiza de manera comparativa los datos obtenidos con los de otros países y toma en cuenta su evolución a lo largo de los años, ya que la prueba se efectúa en Uruguay desde hace dos décadas.
PISA 2025 implicó la participación de 91 países de todo el mundo, 13 de ellos latinoamericanos. La prueba fue aplicada a 762.000 estudiantes de 15 años de educación Media.

En Uruguay, la muestra estuvo conformada por alrededor de 6.500 estudiantes de liceos públicos y privados, escuelas técnicas y de 7°, 8° y 9° grado de escuelas rurales, que representan a los casi 43.000 estudiantes del país en 2025.
Durante la presentación, el presidente de la ANEP, Pablo Caggiani, indicó que esta evaluación considera “un conjunto de informaciones de cómo evolucionan los países y los niveles de logros, básicamente sobre qué saberes, habilidades o posibilidades son necesarias para ser una ciudadana o un ciudadano del siglo XXI. Esto es muy importante para el arreglo social”.
Además, se refirió a la repetición, a la que consideró un instrumento pedagógico cuya aplicación es perjudicial para los estudiantes. “Es anticientífico y hay que señalarlo, porque lo que estamos hipotecando es la posibilidad de que se culminen los ciclos obligatorios”.

“Tenemos un país que tiene un conjunto de desigualdades que no son admisibles. No son admisibles las desigualdades en los niveles de logro por el nivel socioeconómico, no son admisibles las desigualdades por género en los niveles de logro, no son admisibles las desigualdades territoriales por niveles de logro, no son admisibles las desigualdades que tienen que ver con los procesos de inclusión. Esto es lo que la política tiene que venir a recoger”, subrayó.
El director general de Educación Secundaria, Manuel Oroño, sostuvo: “La política educativa se ha repetido durante muchos años, porque hay acuerdos sociales que han permanecido en el tiempo más allá de las diferencias metodológicas o políticas y esto lo muestran las pruebas PISA”.
Por otro lado, la directora general de Educación Técnico Profesional-UTU, Virginia Verderese, dio cuenta de las diferentes iniciativas que la UTU promueve con el cometido de fortalecer la enseñanza en Ciencias y Matemática.

Evolución educativa
Por su parte, el director ejecutivo de Políticas Educativas, Antonio Romano, sostuvo: “20 años no es nada, pero nos ayudan a entendernos. PISA nos permitió descubrir su propia paradoja: los resultados de la prueba no se correspondían con los niveles de egreso de la educación Media”.
Además, afirmó que a partir de esta nueva edición de las pruebas, es posible indicar que “hoy tenemos más jóvenes aprendiendo y, sin embargo, la calidad de los resultados de aprendizaje se ha mantenido casi estable con pequeñas oscilaciones. Además, esos estudiantes hoy repiten menos de lo que ocurría en ediciones anteriores. Entonces no es arriesgado plantear que la repetición está muy lejos de ser un mecanismo que permita mejores aprendizajes, y eso hoy lo podemos saber gracias a PISA”.
El director sectorial de Planificación Educativa, Andrés Peri, destacó: “Cuando se realizó la primera prueba PISA en Uruguay, solo el 75% fue evaluado. A medida que el sistema educativo fue más inclusivo, llegamos hasta el 90% de la actualidad”.

Además, celebró la estabilidad de los resultados del país desde el comienzo del estudio y los logros alcanzados en este período. “En este ciclo, Uruguay obtuvo el mejor desempeño en Ciencias de lo que ha tenido a lo largo de la historia, en un contexto de reducción de esos puntajes a nivel internacional”, resaltó.
El presidente del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEEd), Martín Pasturino, afirmó: “Se avanzó en cobertura, se está bajando la edad modal y se bajó la repetición. Se mantuvieron los resultados y si los cruzamos con algunos indicadores sociales y económicos, Uruguay está siempre en la línea que corresponde”.
Por último, Judith Sutz, profesora titular jubilada de la Universidad de la República, expresó: “Necesitamos creer más en nosotros mismos, tener mucha más ciencia nacional, usarla mucho más y contarle a los chiquilines para que estén orgullosos y quizás eso podría reflejarse en el resultado de las futuras pruebas PISA”.

Resultados
La presentación del informe estuvo a cargo de la coordinadora nacional PISA, Laura Noboa, quien señaló que la evaluación 2025 reveló que 4 de cada 10 estudiantes de 15 años no alcanzan los desempeños mínimos en Lectura, frente a un 56% que llega al menos al nivel 2. En Matemática, 6 de cada 10 no superan ese umbral, mientras que el 42% sí lo hace. En la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD), 2 de cada 3 estudiantes alcanzan al menos el umbral de competencias en estas áreas, mientras que en Latinoamérica estos porcentajes son, en promedio, del 40% y del 24% en Lectura y Matemática, respectivamente.
En 2025, aproximadamente 2 de cada 3 estudiantes uruguayos de 15 años (64%) obtuvieron resultados en Ciencias que suponen, como mínimo, estas capacidades: el 54% alcanzó un nivel de desempeño medio y el 10% logró niveles altos en Ciencias (4,5 y 6).
Los resultados muestran, en primer lugar, la continuidad de los avances alcanzados por Uruguay en materia de cobertura en el mediano plazo. Junto con ello, el país evidencia importantes logros en la progresión oportuna de los estudiantes a través de los distintos grados y ciclos educativos en el corto y mediano plazo, en los últimos tres y diez años, respectivamente.
En 2025, más del 80% de los estudiantes se encontraba en el grado esperado para su edad y los niveles de rezago severo -dos o más grados- fueron marginales (4,5%).

El país mostró un desempeño promedio situado en el entorno del nivel medio, con mejores logros promedio en Ciencias, seguido de Lectura y Matemática, con puntajes promedio de 444,5, 423,2 y 404,9 puntos, respectivamente. De las tres áreas, Lectura presentó logros más heterogéneos.
En términos de tendencia, los logros en Uruguay mostraron una estabilidad relativa, dentro de una variación leve de los desempeños. Específicamente, en el corto plazo (2022-2025), el país mejoró en 9 puntos sus logros en Ciencias, descendió levemente en Lectura -7 puntos- y se mantuvo estable en Matemática. En el mediano y largo plazo (2015-2025 y 2006-2025, respectivamente), Ciencias presentó una leve tendencia a la mejora; Lectura, una mayor oscilación con propensión a la baja, y Matemática, una leve tendencia a la baja.
En América Latina, Uruguay se mantuvo entre los países destacados: ocupa el primer lugar junto con Chile o el segundo lugar luego de Chile, según el área evaluada. En 2025, se encuentra entre los países latinoamericanos que mejoraron sus logros, junto con Perú y República Dominicana, si bien estos últimos parten de desempeños promedio más descendidos.

Equidad
Al igual que en ciclos anteriores, PISA evidenció desigualdades persistentes en los logros alcanzados, principalmente según el contexto socioeconómico del estudiante, el contexto del centro educativo y el rezago académico. Le siguen las desigualdades vinculadas con las necesidades educativas específicas y las de carácter geográfico, asociadas a la ruralidad o a pequeñas localidades.
Por último, se observan desigualdades según el género del estudiante, con baja incidencia en Ciencias, favorables a las mujeres en Lectura y a los varones en Matemática.
Como en ciclos anteriores, las diferencias entre los logros promedio asociadas a los distintos sectores institucionales no son atribuibles al tipo de centro educativo, cuando se toman en cuenta en la comparación las características de los estudiantes, la localización geográfica, entre otros factores. Tampoco se perciben diferencias según la condición migratoria.
Al considerar la oferta en el territorio, los liceos públicos presentan logros más homogéneos, independientemente del área geográfica donde esté ubicado el centro educativo. En cambio, se encuentran mayores diferencias en la oferta de educación Media Superior de las escuelas técnicas y entre los estudiantes de liceos privados de educación Media Básica, según el área geográfica.
PISA 2025 evidencia la alta heterogeneidad de los estudiantes de 15 años que asisten a la educación Media, tanto en aspectos estructurales como en lo que refiere a su experiencia escolar, sus valoraciones y expectativas, entre otras dimensiones.
En este sentido, se destaca que 3 de cada 10 estudiantes provienen de hogares con bajo capital cultural, donde 1 de cada 10 es primera generación en la enseñanza Media. PISA muestra también una proporción de estudiantes con necesidades educativas específicas: 3% en situación de discapacidad y 5% con dificultades de aprendizaje, que requieren apoyos para un cursado de calidad.