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Primaria mejoró niveles de asistencia durante 2025

El equipo de la División de Investigación, Evaluación y Estadística de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) presentó los datos extraídos del Monitor Educativo de Educación Inicial y Primaria 2025. El relevamiento registró mejoras en los niveles de asistencia y una leve disminución en los índices de repetición.

Durante la difusión de las cifras, el presidente de la ANEP, Pablo Caggiani, celebró que es posible transformar la realidad, aún cuando se trata de afrontar desafíos complejos.

En este sentido, dio cuenta que es factible atribuir la mejora en los niveles de asistencia a las acciones emprendidas en 2025 a instancias de la Estrategia Nacional de Revinculación Educativa, una iniciativa de la ANEP, Ministerio de Desarrollo Social, Banco de Previsión Social, Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay e Instituto Nacional de Inclusión Adolescente.

“Más niñas y niños asisten a clase porque en las escuelas se está trabajando la asistencia, se pregunta, se habla con las familias y se los va a buscar. Hubo una movilización que modificó los números. Esto habla de la potencia que la escuela pública tiene cuando empieza a tomar decisiones basadas en evidencia y que reconocen los saberes de las comunidades educativas. Esto nos tiene que servir para aprender que podemos mejorar más”, consideró.

Por su parte, la directora general de la Dirección General de Educación Inicial y Primaria (DGEIP), Gabriela Salsamendi, hizo énfasis en la importancia de relevar la opinión de los docentes para avanzar en la mejora de los indicadores, y señaló que este año se realizarán tres salas docentes en mayo, agosto y noviembre.

“Las escuelas tienen la capacidad de pensarse, hacerse y resolver de qué manera las cosas que suceden en ese tiempo y en ese espacio pueden ser lo mejor para todos y para todas”, valoró.

Por su parte, el director ejecutivo de Políticas Educativas de la ANEP, Antonio Romano, se preguntó por qué existe un descenso tan notorio en los últimos 30 años del índice de repetición. “¿Hace 30 años sabían menos que lo que saben actualmente? ¿Se flexibilizaron los criterios?”, reflexionó.

“Está cambiando la manera en que pensamos la educación y estos son procesos de larga duración. Una educación que pone el acento en el desarrollo de cada uno de los estudiantes implica un cambio radical”, afirmó.

Con respecto a la asistencia, resaltó que las acciones de revinculación desarrolladas en el último año “tuvieron un impacto. Modificar dos puntos y recuperar cifras que teníamos previo a la pandemia es un logro. Esta es una de las prioridades de la ANEP”.

Por otro lado, el director sectorial de Planificación Educativa, Andrés Peri, celebró la continuidad del Monitor y su transparencia. Con respecto a los datos del 2025, analizó que Primaria está cambiando y se refirió a la reducción de la matrícula, atribuida a un pronunciado descenso en la natalidad, “cambios que se seguirán profundizando hasta 2030”.

“El cambio demográfico impactará en cómo nos organizamos para asegurar el principio de calidad educativo que me parece fundamental. Cómo logramos que un sistema educativo consiga que cada niño avance según sus posibilidades. Tenemos que tener escuelas potentes con capacidad de organizarse y evitar que la reducción de la matrícula suponga una contracción caótica”, expresó.

Por último, Federico Rodríguez, director de la División de Investigación, Evaluación y Estadística, planteó que el Monitor “es un instrumento consolidado que llegó para quedarse. Instrumentos como estos resultan clave para mostrar lo destacable y democratizar la información con cierto orden, estructura y análisis”.

“Una de las principales virtudes que tiene es no solo su carácter sistémico, sino que permite identificar tendencias a corto, mediano y largo plazo, y construir indicadores robustos sobre la realidad educativa. Además, posibilita brindarle a las escuelas el dato y devolvérselo con cierto orden. También es un elemento que ayuda a democratizar la información. Es un ejercicio que tenemos que tratar de mantener”, sostuvo.

Los datos de la XXIII Edición del Monitor Educativo de Educación Inicial y Primaria 2025 fueron presentados y analizados por Mariana Emery del Departamento de Estadística de la DGEIP, y Tania Biramontes, investigadora de la División de Investigación y Estadística Educativa.

Matrícula y grupos

En el año 2025 la educación inicial y primaria pública atendió a 304.806 niños: 230.401 de educación primaria común, 68.401 de educación inicial y 6.004 de educación especial. La matrícula de estos niveles correspondiente al sistema público representó el 81,5%, mientras que el restante 18,5% se ubicó en la educación privada.

La matrícula pública disminuyó por quinto año consecutivo, producto del decrecimiento de la matrícula de educación inicial, que se aprecia desde 2021 y al que se suma desde 2023, la caída de la matrícula de educación primaria, en particular, de 1°a 3°.

En este sentido, en 2025 la Dirección General de Educación Inicial y Primaria atendió a 37.476 estudiantes menos que en 2020, lo que equivale a un descenso de 10,9%. Esta disminución no responde a un menor nivel de la cobertura ni a un traspaso al sector privado, sino al impacto de la gran caída de los nacimientos registrada en el país desde 2016.

En 2025, el 25,5% de la matrícula de 1° a 6° asistió a escuelas con extensión del tiempo pedagógico (Tiempo Completo o Extendido). La mayor prevalencia de esta modalidad se ubica en las escuelas de nivel sociocultural correspondientes a los quintiles 2 y 3. En tanto, en educación inicial, el 32,1% de los alumnos se ubicó en escuelas o jardines con jornada extendida o completa.

En educación primaria, el tamaño medio de grupo de 1° a 6° decreció por cuarto año consecutivo, ubicándose en 20,6 alumnos. También en educación inicial se constató una disminución importante del tamaño medio de grupo, que se situó en el mínimo histórico (17,7). Esta reducción obedece al descenso de la matrícula en un contexto donde la cantidad de grupos no disminuyó.

En tanto, la cantidad de grupos numerosos (30 o más estudiantes) en educación primaria reafirma su tendencia descendente, al disminuir por segundo año consecutivo. Los 345 grupos que se encuentran en esta situación, se concentran particularmente en algunas inspecciones como Montevideo Centro y Canelones Este y Centro y en las escuelas de tiempo completo y extendido.

En la educación inicial, la cantidad de grupos numerosos también disminuyó, pasando de 117 a 103 entre 2024 y 2025, y su incidencia es mayor en escuelas de Montevideo Centro y Oeste, así como en los centros que cuentan con extensión del tiempo pedagógico.

Repetición

La repetición global en educación primaria común (1º a 6º) se ubicó en 1,8%, 0,2 puntos porcentuales por debajo de la de 2024 y 0,8 puntos por encima de la de 2023 (cuando alcanzó el mínimo histórico). La repetición en 1°, 3° y 5° fue nula, en el marco de las normas previstas en el REDE, vigente desde 2023. Sin embargo, en estos grados, el porcentaje de estudiantes con calificaciones insuficientes aumentó ligeramente respecto a 2024. En tanto, la repetición en 2° disminuyó, mientras que en 4° y en 6° se mantuvo estable.

La leve disminución de la repetición observada en 2025 se verifica tanto en varones como en niñas y en ambas regiones del país (Interior y Montevideo). No obstante, la repetición continúa siendo superior en los varones (un 40% más que en las niñas) y en Montevideo (el triple que la del Interior). Asimismo, el incremento de la repetición se extiende a todos los niveles de contexto sociocultural, aunque la brecha entre los dos quintiles extremos es importante: la repetición en el quintil 1 (el más desfavorable) fue en 2025, 3,6 veces mayor que en el quintil 5 (el más favorable).

Asistencia

En 2025 el promedio de días asistidos en educación primaria se ubicó en 157,1 días, un registro superior a los 155,6 días de 2024, pero algo inferior al alcanzado en 2019, previo a la pandemia, de 160,4 días.

En educación inicial, el promedio de días asistidos fue de 144,8 días, 12 menos que en primaria. En este nivel, el promedio de días asistidos mejoró respecto a 2024 (140,6) y converge con el registrado en 2019 (144,2).

Tanto en educación inicial como en primaria, la asistencia se encuentra fuertemente segmentada por el nivel de contexto sociocultural de la escuela. En el quintil 1 (más vulnerable) la asistencia a educación primaria fue en promedio casi 13 días menor que en el quintil 5 (menos vulnerable), al tiempo que en educación inicial la diferencia entre los dos quintiles extremos fue de 20 días. A pesar de estas diferencias, se constató una reducción de la brecha entre los dos quintiles extremos.

En el último año, la tasa de asistencia (asistencias/días de clases*100) en educación primaria fue de 86,3%, valor por encima al observado en 2024 (84,4%) y análogo al registro previo a la pandemia (86,2% en 2019). En cuanto a la educación inicial, la tasa de asistencia en 2025 fue de 79,3%, valor también superior al de 2024 (76%) y al de 2019 (77,9). La tasa de asistencia fue mayor en el Interior que en Montevideo, en los grados más altos respecto a los más bajos y en los quintiles menos vulnerables, aunque también aquí se observa una reducción de la brecha.

En educación primaria, el 45,6% de los estudiantes asistió al 90% o más de las clases, 35,5% a entre el 80% y el 90%, el 17,3% a entre el 50% y el 80% y el 1,5% a menos del 50% de las clases. Estos valores suponen una mejora de la asistencia respecto a 2024, cuando los estudiantes que asistieron al 90% o más de las clases representaron un 35,3%.

En educación inicial, el 27,5% de los estudiantes asistió al 90% o más de las clases, mientras que el 33,2% a entre el 80% y el 90%, el 33,2% a entre el 50% y el 80% y el 6,1% a menos del 50% de las clases. Como en los otros indicadores, se observa que la asistencia en este nivel se caracteriza por valores más críticos que en educación primaria. No obstante, en educación inicial también se aprecia una mejora significativa respecto a 2024, año en el que solo el 19,5% de los estudiantes habían asistido al 90% o más de las clases.

De acuerdo con parámetros internacionales se considera problemática la asistencia a menos del 90% de las clases, situación denominada “ausentismo crónico”. No obstante la mejora registrada en el indicador, con base en este criterio, permite afirmar que en el país el 54,4% de los estudiantes de 1° a 6° y el 72,5% de los de educación inicial están en condición de ausentismo crónico. Se trata del valor más bajo registrado en el último quinquenio, pero aún puede considerarse muy alto, tanto en términos normativos como comparativos.

Finalmente, en lo que refiere a las condiciones de egreso de primaria, el 18,4% de los alumnos de 6° grado de primaria registran al menos un año de extraedad en 2025, como resultado de experiencias de repetición a lo largo del ciclo primario. En las escuelas de menor nivel de contexto sociocultural y, especialmente en las del quintil 1, el indicador alcanza niveles mayores: la extraedad se ubicó en 31,8% de los alumnos de 6° del quintil 1 y en 10,5% de los alumnos del quintil más favorable.